Salir de cañas por España

Salir de cañas y tapas es sin duda una gran tradición española. Nadie de dentro ni de fuera de nuestras fronteras queda indiferente ante esta maravillosa costumbre.

Pedirle una caña y  una tapita al camarero para que la repita a grito pelao, generalmente es algo que solo se vive en España. Y es que, esto que comento, el vocerío, el ambiente, el ruido de los bares… es algo que llama la atención y sorprende mucho al extranjero incluso a los turistas cuando llegan de viaje.

Salir de cañas es un acto social en el que nos reunimos con nuestros amigos, conocidos, familiares, compañeros de trabajo… En los bares tenemos una relación más natural y mayormente despreocupada, lo que nos hace abrirnos más a las personas. Esta característica del salir de cañas hace que en los bares hagamos amigos, encontremos el amor e incluso hagamos reuniones de trabajo y cerremos tratos.

Irse de cañas además de un acto social es un acto culinario. Podemos saborear todo tipo de tapas desde un platito de paella, un jamón pata negra, unas gambitas, un delicioso pincho de tortilla de patata… la oferta y originalidad de las tapas es increíble. Siempre acompañadas de una cervecita, un buen vino y sobre todo de la mejor compañía.

Siempre hay que recordar que debemos beber con moderación y sino comprar alcoholimetro para saber si estamos bien y no ser multados.

¡Otra vez las vacaciones!

niñoscorriendo Eso es lo que muchos padres piensan cuando llegan las vacaciones de los niños, y es que parece que cada vez tienen más. A lo mejor cuando nosotros íbamos al colegio no nos dábamos cuenta de todo el tiempo libre que teníamos, pero seguro que a nuestros padres les pasaba lo mismo; llegaban las vacaciones de verano, de navidad, de semana santa… y ellos trabajando todos los días mientras los niños disfrutan de largas temporadas de vacaciones. Para los padres esto es un suplicio sobre todo si no saben qué hacer con el niño.

Y es que en verano todavía los abuelos, que son los generalmente cuidan de los niños mientras los padres trabajan, pueden llevarlos al parque, nadar o tomar un helado pero cuando llega el frío, ¿qué haces con los niños para que no se aburran y te hagan trastadas mientras estás trabajando? Pues muy sencillo, aunque los niños acaben de estar en el colegio siempre es bueno que durante las vacaciones sigan repasando lo que han aprendido y no solo lo repasen sino que también puedan aprender cosas nuevas.

Cuantas veces nos quejamos de que aprender inglés es muy importante pero nuestros hijos no lo saben hablar bien. Pues vamos a acabar con esto gracias a que  los libros surprise book pueden ayudar a los niños a mejor en su inglés.

Es como un libro de vacaciones que, a través de divertidas actividades, ayuda a los niños a recordar lo que han estudiado en el cole y mejorar en la utilización del idioma tanto hablado como escrito. De esta manera los padres podrán ir al trabajo tranquilo, sabiendo que sus hijos están estudiando inglés y no organizando alguna trastada en casa porque están aburridos.

Es una buena idea para que los niños aprovechen el tiempo de vacaciones mientras los padres tienen que seguir trabajando, aprendiendo bien un nuevo idioma.

Fizzy book

La traducción literal para la frase fizzy book es “libro gaseoso”. Aunque es más que evidente que el sentido estricto de la frase no nos diga nada, tal vez nos haga pensar en esos libros que tienen menos de doscientas páginas (o incluso menos de cien) y que uno se puede leer de un tirón, porque cuentan una sencilla historia con una cantidad limitada de personajes y situaciones. Podríamos decir que son esos libros que uno se lleva de vacaciones cuando lo que busca es descansar completamente. Te tumbas en la playa o en el lugar que has elegido para relajarte, abres el libro y pasas algunas horas descansando tanto el cuerpo como la mente porque tu libro se limita a contar su historia.

Es verdad que hay quien aprovecha las vacaciones para leer algún libro que llevan tiempo queriendo leer, por lo que vemos a gente con un ejemplar de dimensiones considerables y al que le dedican la mayoría de su merecido descanso. Suelen ser personas con un marcado perfil intelectual que no tiene mucho tiempo para leer durante el resto del año.

No queremos decir que aquellos que buscan una lectura ligera no sean intelectuales, ni que todos los intelectuales busquen obras elaboradas. Se puede ser perfectamente de cualquiera de los perfiles posibles y en cada momento apetecernos uno u otro tipo de libro sin distinción. A veces podemos usar nuestro tiempo para aprender algo nuevo o disfrutar de alguno de los llamados clásicos, esos que dicen que en algún momento de la vida de alguien tenemos que leer, y en otro momento no nos queremos complicar, y entonces elegimos libros que han sido escritos para ser leídos de una sola vez, en poco tiempo y sin la necesidad de tener que ir en busca de un diccionario para conocer el significado de determinadas palabras.