Consejos para comprar y preparar marisco en casa

Comprar marisco.

Incluir propuestas a de marisco en las comidas y cenas ha sido una aspiración de toda mesa, que con el tiempo se ha ido convirtiendo en tradición, especialmente en las reuniones familiares durante las fiestas.

Para ayudar a ver qué aspectos son fundamentales a la hora de elegir el mejor género, comprarlo y prepararlo, le ofreceremos algunos consejos muy prácticos.

A la hora de la compra.

El marisco se puede comprar vivo o congelado. Fijarse en el aspecto es importante pero no es suficiente, no sólo debe parecer fresco sino que además debe de estarlo.

Por ejemplo, especies como la langosta, el bogavante, el centollo o el buey de mar tienen gran resistencia a vivir fuera del agua, por eso se suelen comprar vivos. Para asegurarnos de que esta fresco se aconseja tocar los ojos para ver que se mueven y fijarnos en la cola, ya que estos animales suelen permanecer con ella recogida.

Para el resto de los mariscos no los compre si no están vivos, lo más importante es preservar la cadena de frío.

Cómo cocinarlo

Controlar el método más adecuado para cocinar el marisco es importante, porque se trata de un producto muy delicado. Los mejores métodos son ‘cocidos’ y ‘a la plancha’.

En el primer caso, la regla es cocerlo en agua fría, si el marisco está vivo y en agua hirviendo, si está muerto, aunque la mejor manera de cocer el marisco vivo al vapor.

Además el enfriamiento es igualmente importante para mantener la calidad del producto. Para que la carne quede más prieta, lo mejor es sumergirlo en agua con hielo inmediatamente después de la cocción.

Para preparar el marisco a la plancha, se trata de un procedimiento utilizado sobre todo para crustáceos con cola. En este caso se recomienda partir los ejemplares por la mitad y comenzar por la parte de la cáscara.

 

PERSONALIZACIÓN

La palabra personalización está tan íntimamente ligada al mundo de la empresa que parece que ni siquiera se utilice para nada que no tenga que ver con productos comerciales o que solamente empresarios se puedan permitir.

 Podemos diferenciar entre dos tipos principales de personalización. Encontramos la personalización colectiva, esa que lo que hace es crear un producto y su fabricante o la persona que los vende nos ofrece poner nuestro nombre o el nombre de alguien que queramos en el producto, incluso algunos de estos pueden llevar determinada fotografía para personalizarlos. Pero no dejan de ser productos que ya está fabricados y se les añade algún detalle con los que el cliente que los recibe se siente identificado, como tazas o tapetes personalizados.

Después está la personalización exclusiva, la verdadera personalización. Esta consiste en tener la suficiente cantidad de dinero como para permitirse acudir al fabricante de cualquier producto y encargarle que nos cree un artículo completamente único, fabricado para nosotros y en muchas ocasiones incluso diseñado por nosotros. De este modo el artículo es verdaderamente único, y en muchas ocasiones nadie tendrá nunca uno igual. Eso sí que es personalizar un producto de verdad, aunque eso es algo que no se pueden permitir todos los bolsillos.

MANCUERNAS

 Las mancuernas, o pesas como se denominan comúnmente, son piezas de equipo para gimnasio que por su reducido tamaña suelen ser muy utilizadas en casa, bien sea de manera individual o por parejas. Estos pequeños instrumentos resultan imprescindibles para todo tipo de entrenamientos, tanto profesionales como aficionados, y su uso está muy relacionado con la definición de los músculos y el aumento de su volumen.

Pisos para Gimnasio

La mayoría de las mancuernas modernas están compuestas por varias piezas, una que se puede considerar fija y que consisten en una barra recta con unos topes a determinada distancia, unos discos de distintos pesos que pueden montarse y acumularse para aumentar el peso, y como normal general un dispositivo de cierra para evitar que los discos se desprendan de la barra y produzcan algún tipo de daño.

Del peso que se ponga en las mancuernas dependerá el volumen que alcancen los músculos con cada ejercicio, mientras que la velocidad de los movimientos y la repetición de estos será el que defina las distintas series de músculos que queramos tonificar. Un peso considerable es poco recomendado para los no iniciados o quienes han empezado hace poco, lo mejor es comenzar con menos peso e ir incorporando nuevos discos a medida que el músculo se fortalece.